Cómo acompañar a un niño en duelo sin aumentar su angustia emocional 12.8
Karen Bejar & Jessica Quiñones
January 19, 2026
Extracto de la entrevista de la Tanatóloga Karen Bejar a Tanatóloga Jessica Quiñones
Acompañar a una niña o a un niño que atraviesa un duelo puede generar mucho miedo en los adultos. Existe la preocupación constante de decir algo incorrecto, de provocar más dolor o de no saber contener lo que pueda surgir emocionalmente. Sin embargo, más allá de tener las palabras perfectas, lo más importante es la forma en la que estamos presentes.
Acompañar no es eliminar el dolor, sino ofrecer un espacio seguro donde ese dolor pueda expresarse sin juicio, sin prisa y sin miedo.
La importancia de la transparencia emocional
Ser transparentes con lo que sentimos es una de las claves para acompañar sanamente. Las niñas y los niños perciben cuando algo no está bien, incluso aunque no se les diga. Fingir fortaleza absoluta o esconder las emociones suele generar más angustia que alivio.
Mostrar tristeza, nombrarla y permitir que exista transmite un mensaje muy poderoso: sentir es seguro y válido.
Crear espacios seguros para el diálogo y la expresión
El acompañamiento necesita darse en entornos tranquilos, contenidos y emocionalmente seguros. Espacios donde el llanto no sea reprimido, donde las emociones no se juzguen y donde tanto el adulto como el niño puedan sentirse sostenidos.
Estos momentos no siempre requieren palabras. A veces basta con estar, escuchar, abrazar y permitir.
Certidumbre y rutina como base de la calma emocional
En medio del caos emocional que produce una pérdida, la certidumbre se convierte en un ancla. Cubrir las necesidades básicas, mantener rutinas similares y ofrecer estructura ayuda a que el niño recupere poco a poco una sensación de estabilidad.
La reintegración a la escuela, a las actividades y a la vida cotidiana debe hacerse de manera gradual, respetando siempre los tiempos emocionales del niño.
Transcripción
Un niño no necesita respuestas perfectas, necesita sentirse seguro
"Acompañar a un niño sin transmitirle más angustia implica ser muy transparentes con lo que sentimos. Propiciar el diálogo en espacios tranquilos y seguros, donde el llanto y las emociones puedan surgir sin vulnerabilidad. Es importante darles certidumbre en sus necesidades primarias, tranquilidad y, poco a poco, integrarlos a sus actividades cuando se sientan listos, siempre respetando sus tiempos."
Tanatóloga: Karen Bejar
Invitada: Tanatóloga Jessica Quiñones
Recomendaciones
Sé honesto con tus emociones sin sobrecargar al niño.
Genera espacios tranquilos y seguros para hablar o guardar silencio.
No fuerces conversaciones ni expresiones emocionales.
Mantén rutinas que le brinden estabilidad y certidumbre.
Respeta sus tiempos para reintegrarse a la escuela y actividades.
Preguntas frecuentes
¿Es bueno que el niño vea llorar a los adultos?
Sí, siempre que se explique que el llanto es una emoción normal y pasajera.¿Debo obligarlo a hablar de lo que siente?
No. El acompañamiento respetuoso permite que el niño hable cuando esté listo.¿Las rutinas ayudan en el duelo infantil?
Sí, ofrecen estructura, seguridad y una sensación de normalidad necesaria.¿Qué pasa si el niño no quiere regresar a la escuela?
Es importante respetar sus tiempos y acompañar gradualmente el proceso.
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El acompañamiento emocional también se fortalece cuando existen espacios dignos para honrar la memoria y el vínculo con quienes ya no están.
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