Cómo acompañar a un ser querido en el duelo: aprender a estar presente 30.2

Karen Bejar & Marisela Nava ·

Extracto de la entrevista de la Tanatóloga Karen Bejar a Marisela Nava

Cuando una persona que amamos atraviesa un momento difícil, muchas veces sentimos que tenemos que encontrar las palabras correctas para ayudarla. Queremos decir algo que alivie su dolor, darle un consejo o encontrar una explicación que haga más sencillo lo que está viviendo.

Sin embargo, en los procesos de duelo no siempre necesitamos hablar.

A veces, acompañar significa simplemente permanecer cerca. Escuchar. Abrazar. Compartir un silencio. Hacerle saber a la otra persona que no tiene que atravesar ese momento completamente sola.

El acompañamiento también puede expresarse en pequeños gestos de cariño que, aunque parezcan sencillos, pueden convertirse en una fuente importante de consuelo.

¿Qué significa realmente acompañar a alguien que está sufriendo?

Acompañar no significa resolver el dolor de otra persona.

Tampoco significa encontrar las palabras que hagan desaparecer la tristeza.

Cuando alguien atraviesa una pérdida o un momento emocionalmente difícil, lo que más puede necesitar es sentir que existe alguien dispuesto a permanecer a su lado.

Un abrazo, una llamada, sentarse junto a esa persona o simplemente escuchar pueden comunicar algo muy importante:

“Estoy aquí contigo.”

No necesitamos tener todas las respuestas para acompañar.

Transcripción

No intentes quitarle el dolor… hazle sentir que no está sola

“Pues yo le diría que abrazara mucho a su ser querido, que ella poquito a poquito le vaya echando esa agüita, ¿sabes? ¿Cómo se echa esa agüita? Pues diciéndole palabras bonitas, acompañándola. Muchas veces no es necesario decir palabras, sólo con estar, ¿no? Yo recuerdo que muchas veces ella me hablaba por teléfono y nada más oír su respiración de ella y ella a la mía, ya sabíamos que estábamos acompañadas. Porque a veces no había qué decir, ¿no? Ya nos decíamos todo y nada más con que estábamos ahí las dos, oyéndonos cómo respirábamos, eso es algo gratificante. Y eso yo les diría: el aprender a acompañarse, el aprender a estar ahí, sólo estar ahí y saber que sepa esa persona que estás ahí en su momento más difícil.”

Tanatóloga: Karen Bejar
Invitada: Marisela Nava

“Echar poquito a poquito esa agüita”: una forma de hablar del amor

La expresión “echar poquito a poquito esa agüita” representa una idea muy valiosa: el acompañamiento emocional puede construirse mediante pequeños actos de cariño.

No siempre necesitamos hacer algo extraordinario.

Podemos ofrecer palabras bonitas, un abrazo, una llamada o nuestra presencia.

Cuando una persona está sufriendo, esos pequeños gestos pueden ayudarle a sentirse acompañada.

El amor también puede expresarse de manera silenciosa.

No siempre hay que encontrar las palabras correctas

Una de las mayores preocupaciones cuando acompañamos a alguien en duelo es no saber qué decir.

Podemos tener miedo de mencionar a la persona fallecida, hacer llorar a nuestro ser querido o decir algo incorrecto.

Pero el silencio no necesariamente significa incomodidad.

Hay momentos en los que hablar no es necesario.

Sentarse juntos, abrazarse o simplemente permanecer cerca puede ser suficiente.

En ocasiones, intentar llenar todos los silencios puede generar más presión que consuelo.

Cuando una respiración también comunica compañía

El testimonio cuenta una experiencia especialmente significativa: dos personas podían llamarse por teléfono y permanecer escuchando la respiración de la otra.

No necesitaban hablar.

No necesitaban explicar lo que estaban sintiendo.

La simple certeza de saber que la otra persona estaba ahí era suficiente.

Esto demuestra que acompañar no siempre depende de las palabras.

A veces, la presencia comunica más que cualquier discurso.

Una llamada puede comenzar con silencio y terminar siendo profundamente significativa.

Acompañar no significa quitarle el dolor a la otra persona

Cuando vemos sufrir a alguien que amamos, podemos sentir la necesidad de hacer algo para que deje de llorar.

Pero el duelo necesita ser vivido.

No podemos eliminar la tristeza de otra persona ni acelerar su proceso.

Podemos acompañarla mientras atraviesa esa tristeza.

Existe una diferencia importante entre:

“No quiero que estés triste”

y

“Sé que estás triste y voy a estar contigo mientras atraviesas este momento.”

La segunda expresión permite que la persona se sienta comprendida sin tener que esconder lo que siente.

El abrazo como una forma de decir “estoy contigo”

Un abrazo puede convertirse en una forma sencilla de comunicación emocional.

No necesita explicación.

No necesita argumentos.

Puede transmitir cercanía, seguridad y cariño cuando las palabras resultan insuficientes.

Por supuesto, cada persona vive el contacto físico de manera diferente. Por eso, también es importante respetar si alguien no desea ser abrazado.

Acompañar significa estar disponibles de acuerdo con las necesidades de la persona, no imponer nuestra manera de consolar.

¿Qué decirle a una persona que está pasando por un momento difícil?

No existe una frase universal que funcione para todas las personas.

En lugar de buscar una explicación o intentar convencerla de que “todo estará bien”, podemos utilizar expresiones sencillas:

“Estoy aquí contigo.”

“Si quieres hablar, te escucho.”

“No tienes que pasar por esto sola.”

“Podemos quedarnos aquí un momento.”

“Te acompaño.”

“Puedes llorar, no tienes que esconder lo que sientes.”

Son palabras simples, pero comunican disponibilidad emocional.

Aprender a estar también es aprender a escuchar

Acompañar implica escuchar sin convertir inmediatamente la conversación en un consejo.

Cuando una persona habla de su dolor, quizá no necesita que le expliquemos qué debe hacer.

Puede necesitar simplemente ser escuchada.

Esto implica permitir que hable de la persona que murió, que repita recuerdos, que llore o incluso que permanezca en silencio.

No tenemos que corregir sus emociones.

No tenemos que decirle cuánto tiempo debería durar su duelo.

Podemos escuchar.

La presencia puede convertirse en un lugar seguro

Cuando alguien atraviesa una pérdida, puede experimentar miedo, tristeza, confusión, enojo o soledad.

Saber que existe una persona disponible puede generar una sensación de seguridad.

Esto no significa estar disponible las 24 horas ni asumir toda la responsabilidad por el proceso de otra persona.

Significa establecer una presencia genuina y constante dentro de nuestras posibilidades.

Un mensaje.

Una llamada.

Una visita.

Un café.

Un abrazo.

Pequeñas acciones pueden decir mucho.

Acompañar también significa respetar los silencios

No todos los silencios necesitan ser llenados.

En ocasiones, el silencio permite que una persona simplemente exista junto a alguien sin tener que explicar su dolor.

El silencio compartido puede convertirse en una forma de intimidad emocional.

Como muestra el testimonio, incluso escuchar la respiración de alguien puede generar la certeza de que no estamos solos.

Por eso, si no sabes qué decir, quizá no tengas que decir nada.

Puedes simplemente estar.

¿Cómo acompañar a alguien durante un duelo?

Una de las mejores maneras de acompañar es preguntar qué necesita esa persona.

En lugar de asumir que quiere hablar, podemos preguntar:

“¿Quieres que te escuche?”

“¿Quieres que me quede contigo?”

“¿Quieres hablar de ella?”

“¿Prefieres que solamente estemos juntos un rato?”

Estas preguntas permiten que la persona tenga participación en su propio proceso de acompañamiento.

También es importante continuar presentes después de los primeros días o semanas. El duelo no termina cuando concluyen los funerales ni cuando los demás regresan a su rutina.

Para quien perdió a alguien, la ausencia continúa.

El acompañamiento después de la despedida

Durante los primeros días, la persona suele recibir muchas llamadas y visitas.

Pero con el paso del tiempo, esas muestras de apoyo pueden disminuir.

Es precisamente entonces cuando algunas personas pueden sentirse más solas.

Por eso, continuar preguntando cómo se encuentra, visitarla o simplemente llamarla puede ser muy valioso.

No necesitamos tener una razón especial.

Podemos llamar solamente para decir:

“Estoy pensando en ti.”

Ese gesto puede recordar a la persona que su dolor no ha dejado de importar.

Recomendaciones para acompañar a un ser querido

Si alguien cercano está atravesando una pérdida, recuerda que no tienes que convertirte en su terapeuta ni solucionar su dolor.

Puedes comenzar con algo mucho más sencillo:

  • Escúchalo sin juzgar.

  • Permite que hable de la persona que murió.

  • Ofrece compañía sin imponerla.

  • Respeta sus silencios.

  • Pregunta qué necesita.

  • Evita frases que minimicen su dolor.

  • Mantén el contacto con el paso del tiempo.

  • Respeta sus tiempos y su manera particular de vivir el duelo.

  • Busca apoyo profesional si observas que necesita una atención especializada.

Sobre todo, recuerda que acompañar no significa hacer desaparecer el dolor; significa evitar que la persona tenga que atravesarlo sintiéndose completamente sola.

Preguntas frecuentes sobre cómo acompañar durante el duelo

  1. ¿Qué puedo hacer si no sé qué decirle a alguien que está sufriendo?

    No necesitas tener las palabras perfectas. Puedes decirle simplemente que estás ahí, escucharla o permanecer a su lado. La presencia sincera puede ser más importante que cualquier consejo.

  2. ¿Es bueno abrazar a una persona que está pasando por un duelo?

    Un abrazo puede ser una forma de expresar cariño y compañía, siempre que la persona se sienta cómoda con el contacto físico. También puedes preguntarle directamente si quiere un abrazo.

  3. ¿Está bien guardar silencio cuando acompaño a alguien en duelo?

    Sí. El silencio compartido puede ser una forma profunda de acompañamiento. No todos los momentos necesitan conversación.

  4. ¿Debo hablar de la persona que murió?

    Si la persona en duelo quiere hablar de ella, escuchar y permitir que comparta sus recuerdos puede ser muy importante. No es necesario evitar mencionar a quien murió por miedo a hacerla sentir triste.

  5. ¿Cuándo es recomendable buscar acompañamiento profesional?

    Si el dolor se vuelve abrumador, persiste con una intensidad que dificulta significativamente la vida cotidiana o la persona siente que no puede afrontar la situación por sí misma, puede ser conveniente buscar apoyo de un profesional especializado.

Nuestros servicios

En Columbario Ciprés sabemos que la despedida de un ser querido es un proceso que involucra tanto aspectos prácticos como emocionales. Contar con un espacio digno para conservar sus cenizas puede formar parte de la manera en que una familia mantiene viva su memoria.

Contamos con opciones de nichos para cenizas, diseñados para brindar un lugar permanente donde las familias puedan visitar y honrar a sus seres queridos.

También ponemos a disposición criptas para cenizas, así como nichos para urnas para quienes buscan un espacio de resguardo digno y seguro.

Si necesitas orientación sobre alternativas funerarias y el resguardo de las cenizas, también puedes conocer nuestros servicios como funeraria en Cuernavaca.

A veces, acompañar no significa encontrar una solución.

Significa sentarse junto a la persona, tomar su mano, abrazarla o simplemente permanecer ahí.

Porque en los momentos más difíciles, quizá no necesitamos que alguien nos quite el dolor; necesitamos saber que no tenemos que vivirlo solos.

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