Cuando la vida se detiene en un instante: el shock ante la pérdida de un hijo 14.1

Karen Bejar & Maribel Aguirre

February 28, 2026

Extracto de la entrevista de la Tanatóloga Karen Bejar a Maribel Aguirre

No hay palabras suficientes para describir lo que significa que tu hijo esté bien en un momento… y diez minutos después todo cambie para siempre. Es una avalancha emocional que no avisa, que arrasa con la lógica, con la estabilidad y con cualquier preparación previa.

Lo que llega primero no siempre es el llanto. A veces es el silencio absoluto del shock.

El estado de shock: cuando la mente se queda en blanco

El shock es una respuesta natural ante una experiencia demasiado grande para procesarla de inmediato. Es esa sensación de estar presente, pero al mismo tiempo desconectado. La mente entra en blanco, no hay claridad, no hay consuelo posible.

Es un instante que puede sentirse eterno. Puede durar minutos, horas o incluso días. El tiempo pierde sentido.

La negación como mecanismo de protección

La negación no es falta de amor ni de conciencia. Es un mecanismo de supervivencia. La mente dosifica el dolor porque recibirlo todo de golpe podría ser insoportable.

Por eso muchas personas sienten que la vida se detuvo. Como si el mundo siguiera girando, pero su realidad hubiera quedado congelada en ese momento exacto.

"¿Cómo sigo adelante?"

Después del impacto inicial aparece la pregunta más difícil:
¿Cómo se sigue?
¿Cómo se integra un dolor así en la vida?
¿Cómo se respira cuando parece que el aire no alcanza?

No hay respuestas inmediatas. El proceso es lento. Primero se sobrevive. Después, poco a poco, se aprende a convivir con la ausencia.

Integrar no es olvidar, es transformar

Integrar el dolor no significa que deje de doler. Significa que, con el tiempo y acompañamiento adecuado, deja de paralizar. Se convierte en parte de la historia personal, no en el único capítulo.

El shock pasa. La negación se suaviza. Y aunque la vida nunca vuelve a ser la misma, sí puede volver a tener sentido.

Transcripción

El shock que te deja sin consuelo ni respuestas

"No hay algo con lo que pueda describir lo que significa que tu hijo esté bien y diez minutos después ocurra toda esa avalancha. Llega el shock. Es una negación tan fuerte que la persona entra en un estado donde la mente está en blanco. No hay claridad, no hay consuelo. Crees que no vas a poder seguir, que la vida se detiene. Y te preguntas: ¿cómo seguir adelante? ¿Cómo aplico este dolor? ¿Cómo lo integro a mi vida?"

Tanatóloga: Karen Bejar
Invitada: Maribel Aguirre

Recomendaciones

  • Entender que el shock es una respuesta natural del cuerpo y la mente.

  • No exigirse claridad inmediata.

  • Buscar acompañamiento emocional profesional.

  • Permitir que el proceso tenga su propio ritmo.

  • Recordar que sobrevivir es el primer paso antes de sanar.

Preguntas frecuentes (FAQ)

  1. ¿Es normal sentir que la mente se queda en blanco?
    Sí. Es una respuesta de protección ante un dolor extremo.

  2. ¿Cuánto dura el estado de shock?
    Varía en cada persona; no tiene un tiempo fijo.

  3. ¿La negación es mala?
    No, es un mecanismo temporal que ayuda a procesar el impacto.

  4. ¿Se puede volver a encontrar sentido después de una pérdida así?
    Sí, aunque el proceso es gradual y requiere acompañamiento y tiempo.

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