Extracto de la entrevista de la Tanatóloga Karen Bejar a Angélica García
Cuidar a un padre durante una enfermedad avanzada puede convertirse en una de las responsabilidades más importantes y, al mismo tiempo, más difíciles que puede asumir una familia.
Cuando comienzan a perderse capacidades físicas o mentales, las necesidades de la persona cambian y el cuidado puede requerir tiempo, paciencia y preparación.
Para algunas familias, llega también el momento de decidir quién asumirá esta responsabilidad y cuál será el mejor lugar para atender al ser querido.
Elegir cuidar en casa puede ser una decisión profundamente emocional, pero también requiere comprender que ser cuidador implica prepararse para una tarea que no siempre es sencilla.
¿Qué implica cuidar a un padre durante una enfermedad avanzada?
Cuidar a un padre enfermo no consiste únicamente en acompañarlo.
Dependiendo de su condición, puede ser necesario ayudarlo con actividades cotidianas, estar pendiente de sus necesidades, acompañarlo a consultas y adaptarse progresivamente a los cambios que provoca la enfermedad.
Cuando además existen alteraciones de memoria o pérdida de capacidades mentales, la situación puede resultar todavía más compleja.
El familiar cuidador necesita aprender a responder a estos cambios con paciencia y comprender que la persona que conoce puede comenzar a comportarse de una manera diferente.
Transcripción
No lo llevé a un asilo… elegí acompañarlo con amor
"Una de mis hermanas quería tomar la decisión de que mi papá se fuera a un asilo, entonces yo dije: 'No, mi papi no se va a un asilo, yo voy a cuidarlo, yo voy a estar en su etapa'. Y para esto, pues me estuve preparando como cuidadora, porque no es fácil el cuidar a una persona enferma en ciertas condiciones y cuando ya van perdiendo sus capacidades, sus habilidades mentales. Entonces fue una decisión que la hice con amor, el cuidar a mi papá primeramente."
Tanatóloga: Karen Bejar
Invitada: Angélica García
Tomar la decisión de cuidar también requiere preparación
El deseo de cuidar a un padre desde el amor puede ser muy fuerte, pero el cariño por sí solo no siempre proporciona las herramientas necesarias para afrontar una enfermedad avanzada.
Prepararse como cuidador puede ayudar a comprender:
Las necesidades físicas del paciente.
Los cambios en sus capacidades.
La importancia de mantener su comodidad.
Cómo organizar las actividades de cuidado.
Cuándo solicitar ayuda médica.
Cómo distribuir responsabilidades familiares.
Cómo cuidar también la salud emocional del cuidador.
Informarse no significa querer menos al familiar.
Significa estar mejor preparado para acompañarlo.
Cuando el padre comienza a perder sus capacidades
Uno de los momentos más difíciles para una familia puede ser observar cómo el padre que antes era independiente comienza a necesitar ayuda.
Puede dejar de realizar determinadas actividades.
Puede tener problemas de memoria.
Puede necesitar apoyo para desplazarse.
Puede olvidar nombres o situaciones.
Puede requerir asistencia para actividades básicas.
Estos cambios pueden generar tristeza porque representan una transformación importante en la relación familiar.
El hijo puede pasar de ser cuidado por su padre a convertirse en quien lo cuida.
Cuidar también es acompañar una transformación
La enfermedad puede modificar los roles dentro de una familia.
El padre que anteriormente tomaba decisiones puede necesitar que sus hijos las tomen por él.
La persona que antes ayudaba a los demás puede convertirse en quien necesita ayuda.
Este cambio puede resultar emocionalmente complejo.
Por eso, además de atender las necesidades físicas, es importante intentar preservar su dignidad, escuchar sus preferencias y permitirle participar en las decisiones siempre que sus condiciones lo permitan.
Cuidar a un familiar no significa hacerlo todo solo
Aunque una persona decida asumir el papel de cuidador principal, eso no significa que deba realizar absolutamente todas las tareas.
La familia puede establecer una red de apoyo.
Un hermano puede ayudar con las consultas.
Otro puede encargarse de compras.
Alguien más puede quedarse algunas horas con el paciente.
Otro familiar puede ayudar con los trámites.
Distribuir las responsabilidades puede reducir considerablemente el agotamiento.
El cuidador principal necesita saber que pedir ayuda no significa abandonar a su padre.
El amor puede ser el motivo, pero la preparación es la herramienta
La decisión de cuidar a un padre puede nacer del amor.
Pero conforme avanza la enfermedad, la familia puede descubrir que existen situaciones para las que nunca se había preparado.
Por eso, buscar información y orientación puede ser fundamental.
También puede ser necesario recurrir a profesionales de la salud, cuidadores especializados, psicólogos o tanatólogos, dependiendo de las necesidades de cada familia.
No se trata de sustituir el amor familiar.
Se trata de complementarlo con herramientas que permitan cuidar mejor.
¿Cómo prepararse para ser cuidador de un familiar enfermo?
Antes de asumir el cuidado de manera permanente, puede ser útil conocer cuáles serán las necesidades de la persona.
Algunos aspectos que pueden considerarse son:
Estado físico actual.
Capacidades que conserva.
Actividades para las que necesita ayuda.
Tratamientos y consultas.
Necesidades de movilidad.
Alimentación.
Descanso.
Cambios cognitivos.
Necesidades emocionales.
Distribución de responsabilidades familiares.
También es importante pensar en la capacidad real del cuidador.
No solamente en su deseo de ayudar.
Recomendaciones para cuidar a un padre durante una enfermedad avanzada
Si has decidido cuidar a un familiar, considera:
Infórmate sobre su enfermedad y necesidades.
Mantén comunicación con sus profesionales de salud.
Aprende a reconocer cambios importantes.
Respeta su dignidad y autonomía tanto como sea posible.
Organiza una red de apoyo familiar.
No asumas todas las responsabilidades.
Busca espacios para descansar.
Expresa tus emociones.
Acepta que puedes necesitar ayuda.
Considera acompañamiento tanatológico cuando el proceso emocional sea difícil.
Cuidar puede ser una experiencia profundamente significativa, pero también puede ser agotadora.
Por eso, cuidar al cuidador también forma parte del cuidado.
El acompañamiento tanatológico también puede ayudar a la familia
Cuando una enfermedad avanza, pueden aparecer emociones difíciles de manejar.
Miedo.
Tristeza.
Enojo.
Culpa.
Impotencia.
Anticipación de la pérdida.
Un espacio de acompañamiento puede ayudar a expresar estas emociones y comprender los cambios que está viviendo la familia.
No es necesario esperar al fallecimiento para pedir ayuda.
El duelo anticipado también merece acompañamiento.
Cuidar a un padre puede convertirse en una despedida llena de significado
Cuando una familia decide acompañar a un ser querido durante una enfermedad avanzada, cada día puede adquirir un significado especial.
Una conversación.
Una comida.
Una fotografía.
Una visita.
Un abrazo.
Un momento de tranquilidad.
Aunque la enfermedad pueda quitar capacidades, todavía existen oportunidades para compartir y expresar amor.
La despedida no necesariamente comienza cuando llega la muerte.
En algunos casos, se construye poco a poco durante el tiempo que la familia permanece acompañando.
Preguntas frecuentes sobre cuidar a un padre enfermo
¿Es difícil convertirse en cuidador de un padre enfermo?
Puede ser una responsabilidad física y emocionalmente exigente, especialmente cuando la enfermedad provoca pérdida de autonomía o capacidades cognitivas.
¿Cómo puedo prepararme para cuidar a un familiar?
Puedes informarte sobre su enfermedad, conocer sus necesidades, consultar con profesionales de salud y organizar una red de apoyo familiar.
¿El cuidador principal debe encargarse de todo?
No. Es recomendable distribuir las responsabilidades siempre que sea posible para evitar que una sola persona acumule todo el desgaste.
¿Cuándo debería buscar ayuda tanatológica?
Puede ser útil cuando aparecen emociones difíciles de manejar, miedo ante la pérdida, culpa, tristeza intensa o dificultades para afrontar los cambios provocados por la enfermedad.
¿Cuidar a mi padre puede ayudarme durante el duelo?
Acompañarlo y compartir tiempo con él puede permitir expresar cariño, tener conversaciones importantes y crear recuerdos. Sin embargo, cada persona vive el duelo de manera diferente.
Nuestros servicios
En Columbario Ciprés comprendemos que el proceso de una enfermedad avanzada puede transformar completamente la dinámica de una familia. Durante ese tiempo, cuidar, acompañar y prepararse para la despedida forman parte de una experiencia profundamente personal.
Cuando llega el momento de honrar la vida de un ser querido, ofrecemos espacios dignos para preservar sus cenizas y mantener vivo su recuerdo.
Conoce nuestros servicios:
Contamos con opciones de nichos para cenizas, diseñados para brindar un lugar permanente donde las familias puedan visitar y honrar a sus seres queridos.
También ponemos a disposición criptas para cenizas, así como nichos para urnas para quienes buscan un espacio de resguardo digno y seguro.
Si necesitas orientación sobre alternativas funerarias y el resguardo de las cenizas, también puedes conocer nuestros servicios como funeraria en Cuernavaca.
Porque cuidar a quien nos cuidó alguna vez puede ser una de las formas más profundas de agradecer, acompañar y amar hasta el último momento.
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