Extracto de la entrevista de la Tanatóloga Karen Bejar a Claudia Vargas
Cuando una persona enfrenta una enfermedad avanzada, el dolor no solamente lo vive quien está enfermo. También lo experimentan su pareja, hijos, hermanos, padres, primos y otras personas cercanas.
La familia puede comenzar a experimentar un duelo anticipado, es decir, un proceso emocional que aparece antes de que ocurra el fallecimiento, mientras se enfrenta la posibilidad de perder a un ser querido.
Durante esta etapa, uno de los apoyos más importantes puede ser simplemente no dejar sola a la familia.
Visitar, llamar, preguntar cómo están, acompañar a la persona enferma y ayudar con las necesidades cotidianas son acciones que pueden hacer una diferencia enorme.
¿Qué es el duelo anticipado?
El duelo anticipado puede aparecer cuando una persona y su familia saben que existe una enfermedad grave que puede conducir a la muerte.
La pérdida todavía no ha ocurrido, pero emocionalmente comienzan a experimentarse algunos de sus efectos.
La familia puede sentir:
Tristeza.
Miedo.
Incertidumbre.
Enojo.
Impotencia.
Cansancio.
Ansiedad.
Necesidad de despedirse.
Preocupación por el futuro.
Este proceso puede comenzar mucho antes del fallecimiento y afectar de manera diferente a cada integrante de la familia.
Transcripción
El duelo anticipado duele menos cuando la FAMILIA se hace presente
"Que no los dejen solos, que no los dejen solos, que los acompañen siempre, que estén al pendiente de sus necesidades. Que también vayan a visitar a la persona que está enferma, porque eso también les ayuda mucho, porque no se sienten apartados de la familia, pues se siguen sintiendo parte de. Porque luego muchas veces te dejan solo, pues ya es su esposa y sus hijos, pues es su responsabilidad. Pero cuando también tienen hermanos, primos, sobrinos que también pueden estar pendientes, pues también es importante que apoyen a la familia de la persona que está enferma y que está viviendo un duelo anticipado. Que los acompañen, que no los dejen, acompañen a esa familia que está viviendo ese duelo, porque la verdad sí es muy doloroso vivirlos solos. Es muy reconfortante el saber que la familia te está acompañando."
Tanatóloga: Karen Bejar
Invitada: Claudia Vargas
La enfermedad no es responsabilidad únicamente de la familia más cercana
Cuando una persona enferma tiene pareja e hijos, es común pensar que ellos son quienes deben encargarse de todo.
Sin embargo, una enfermedad avanzada puede representar una carga física y emocional enorme.
Los hermanos, primos, sobrinos, tíos y otros familiares también pueden participar de diferentes maneras.
No necesariamente tienen que asumir el cuidado médico.
A veces, simplemente pueden:
Hacer una llamada.
Visitar a la persona enferma.
Preguntar qué necesitan.
Llevar comida.
Acompañar durante algunas horas.
Ayudar con algún trámite.
Cuidar a los niños de la familia.
Escuchar sin juzgar.
Ofrecer apoyo emocional.
El mensaje más importante puede ser:
"No están solos."
Visitar a la persona enferma también es una forma de acompañarla
Cuando una persona permanece enferma durante mucho tiempo, puede comenzar a sentirse aislada.
Las visitas pueden ayudar a mantener los vínculos familiares y recordarle que sigue formando parte de la familia.
No es necesario llegar con grandes discursos.
Una visita breve puede ser suficiente.
Sentarse junto a la persona.
Preguntarle cómo se siente.
Hablar de cualquier tema cotidiano.
Recordar una anécdota.
Compartir un momento.
La enfermedad no debería convertirse automáticamente en una razón para alejar a la persona de su vida familiar.
También hay que acompañar a quienes están cuidando
La atención suele concentrarse en el paciente, pero quienes lo cuidan también necesitan apoyo.
Una pareja, un hijo o un familiar cuidador puede pasar días enteros pendiente de medicamentos, consultas, alimentación, higiene y necesidades físicas.
Con el tiempo puede aparecer agotamiento.
Por eso, preguntar "¿cómo estás tú?" también es una forma de acompañar.
Incluso una ayuda pequeña puede permitir que el cuidador descanse unas horas.
El apoyo familiar puede reducir la sensación de aislamiento
Una de las experiencias más dolorosas durante una enfermedad avanzada puede ser sentir que toda la responsabilidad recae sobre unas cuantas personas.
Cuando otros familiares se acercan, la experiencia puede sentirse diferente.
No necesariamente porque desaparezca el dolor.
Sino porque deja de vivirse completamente en soledad.
Saber que alguien está disponible para escuchar, ayudar o simplemente estar presente puede proporcionar tranquilidad.
¿Cómo pueden ayudar los hermanos, primos y sobrinos?
Cada familia tiene necesidades diferentes, pero existen muchas maneras de colaborar.
Acompañamiento emocional
Llamar, visitar y escuchar puede ser más importante de lo que parece.
Ayuda práctica
Preparar comida, realizar compras, acompañar a una consulta o ayudar con trámites puede reducir algunas cargas.
Tiempo para el cuidador
Ofrecerse para permanecer algunas horas con el paciente puede permitir que el cuidador principal descanse.
Mantener la conexión familiar
Continuar celebrando cumpleaños, reuniones o pequeños momentos familiares, cuando las condiciones lo permitan, puede ayudar a evitar el aislamiento.
No siempre sabemos qué decir, pero podemos estar presentes
Muchas personas se alejan porque no saben qué decirle a alguien que está atravesando una enfermedad grave.
Temen decir algo incorrecto.
Pero acompañar no requiere tener las palabras perfectas.
A veces basta con decir:
"Estoy aquí."
"¿Qué necesitas?"
"¿Cómo puedo ayudarte?"
"¿Quieres que te acompañe?"
"No tienes que pasar por esto solo."
La presencia puede ser mucho más valiosa que intentar encontrar una frase capaz de eliminar el dolor.
Recomendaciones para acompañar a una familia durante un duelo anticipado
Si alguien cercano está atravesando una enfermedad avanzada, puedes:
No esperar a que te pidan ayuda.
Mantener contacto frecuente.
Visitar al enfermo cuando sea posible.
Preguntar qué necesitan realmente.
Ofrecer ayuda concreta.
Escuchar sin intentar solucionar todo.
Evitar juzgar las decisiones de la familia.
Acompañar también al cuidador principal.
Respetar los momentos de intimidad.
Mantener presente a la persona enferma dentro de las actividades familiares.
No necesitas resolver la enfermedad.
Tu papel puede ser mucho más sencillo:
acompañar.
El acompañamiento también prepara a la familia para la despedida
Cuando la familia permanece unida durante la enfermedad, puede tener oportunidades para compartir momentos, expresar sentimientos y comenzar a procesar la posibilidad de una pérdida.
Esto no significa que el fallecimiento vaya a doler menos.
Pero puede permitir que existan menos sentimientos relacionados con el aislamiento y algunos asuntos pendientes.
La presencia familiar puede convertirse en una parte importante del proceso de despedida.
Pedir ayuda también es una forma de cuidarse
Si la enfermedad se prolonga y el desgaste emocional aumenta, buscar apoyo profesional puede ser recomendable.
El acompañamiento tanatológico puede ayudar tanto a la persona enferma como a sus familiares a trabajar las emociones relacionadas con la enfermedad, la pérdida anticipada y la despedida.
No es necesario esperar hasta después del fallecimiento.
El duelo también puede comenzar antes.
Preguntas frecuentes sobre el duelo anticipado
¿Qué es el duelo anticipado?
Es el proceso emocional que puede aparecer antes del fallecimiento de una persona, especialmente cuando existe una enfermedad grave o avanzada que hace posible una pérdida futura.
¿Cómo puedo ayudar a una familia que está viviendo un duelo anticipado?
Puedes mantenerte cerca, visitar, llamar, escuchar y ofrecer ayuda práctica. También es importante acompañar al cuidador principal y no asumir que la familia debe resolver todo sola.
¿Debo visitar a una persona que está muy enferma?
Si las condiciones médicas y los deseos de la persona lo permiten, una visita puede ayudar a mantener el vínculo y reducir la sensación de aislamiento.
¿Qué puedo decir si no sé cómo hablar con una persona enferma?
No necesitas encontrar una frase perfecta. Puedes preguntarle cómo se siente, qué necesita o simplemente decirle que estás ahí para acompañarla.
¿La familia también puede recibir acompañamiento tanatológico?
Sí. El acompañamiento puede ser útil tanto para la persona enferma como para los familiares que están enfrentando el proceso de enfermedad, despedida y duelo.
Nuestros servicios
En Columbario Ciprés sabemos que una despedida no comienza necesariamente el día del fallecimiento. Para muchas familias, el proceso empieza desde el diagnóstico y continúa durante meses o años de enfermedad, cuidados y preparación emocional.
Cuando llega el momento de honrar la vida de un ser querido, contar con un espacio digno para preservar sus cenizas puede formar parte de ese proceso.
Conoce nuestros servicios:
Ofrecemos Nichos, Criptas y espacios para Urnas, donde las familias pueden conservar las cenizas de sus seres queridos en un entorno de respeto, tranquilidad y memoria.
También colaboramos con servicios de Funeraria para acompañar a las familias durante todo el proceso de despedida.
Porque cuando una familia atraviesa una enfermedad avanzada, estar presentes también es una forma de amar.
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