Cuando el dolor exige fuerza, la familia responde con unión 13.5

Karen Bejar & Estrella Prieto

January 25, 2026

Extracto de la entrevista de la Tanatóloga Karen Bejar a Estrella Prieto

En medio de una pérdida devastadora, muchas veces aparece una idea automática: “tenemos que ser fuertes”. Ser el pilar, sostener a los demás, no quebrarse. Pero el duelo no se transita desde la rigidez, sino desde la unión. Cuando una familia decide llorar junta, organizarse junta y sostenerse junta, el dolor no desaparece, pero se vuelve compartido, y eso lo hace más llevadero.

Ser fuertes no es separarse, es caminar juntos

Desde el primer momento, la familia enfrentó la pérdida como un solo equipo. No hubo duelos aislados, no hubo silencios impuestos ni emociones reprimidas. Hubo llanto, hubo preguntas, hubo miedo… pero todo se vivió en conjunto.

La fortaleza no estuvo en ocultar el dolor, sino en mirarse y decir: “¿cómo seguimos ahora?”.

La familia no se rompe, se reacomoda

La pérdida de un miembro no significa desintegración. Al contrario, puede convertirse en un punto de unión profunda. Reorganizarse, acompañarse y no dejar a nadie atrás fue la consigna. Nadie podía quedarse solo en su dolor.

El duelo compartido se transforma en un acto de amor colectivo.

Mirar a quienes se quedan también es amor

Muchas veces el dolor se desborda hacia quien se fue. Pero es fundamental voltear a ver a quienes permanecen: hijos, pareja, familia. Ellos también duelen, también necesitan palabras, abrazos y presencia.

Decir “te amo” a los que se quedan es tan importante como honrar a quien partió.

Un equipo que se sostiene cuando uno cae

En el duelo, hay días en los que uno no puede más. Y ahí aparece el otro. Luego los roles se invierten. Así funciona una familia que se acompaña: unos sostienen mientras otros caen, y después cambian.

No es fortaleza individual, es sostén compartido.

Transcripción

En esta FAMILIA, nadie se queda atrás, ni en el dolor

“Desde el momento en que ella se fue, fue devastador. Lloramos juntos, pero también nos preguntamos qué íbamos a hacer y cómo nos íbamos a reacomodar como familia. No fue cada quien por su lado. Trabajamos en equipo. Nadie se puede quedar atrás. Esto no desintegra a la familia, nos une más. Es importante voltear a ver a los que se quedan, porque ellos también necesitan amor y presencia.”

Tanatóloga: Karen Bejar
Invitada: Maria Estrella Prieto Alvarez

Recomendaciones

  • Permitan el duelo compartido, no aislado.

  • Hablen como familia sobre lo que sienten.

  • No carguen solos con el rol de “ser fuertes”.

  • Recuérdense el amor que se tienen.

  • Acompáñense sin juicios ni exigencias.

Preguntas frecuentes

  1. ¿Es sano llorar en familia?
    Sí. Compartir el dolor fortalece el vínculo.

  2. ¿Debo ser fuerte por mis otros hijos?
    Ser fuerte también implica mostrar emociones y acompañar.

  3. ¿Qué pasa si cada uno vive el duelo distinto?
    Es normal. Lo importante es no hacerlo en soledad.

  4. ¿La familia puede salir más unida después de una pérdida?
    Sí, cuando se elige el acompañamiento mutuo.

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Acompañar una pérdida también implica contar con espacios dignos y amorosos.

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