11.9 Cuando el amor que diste se convierte en tu fuerza para seguir
Karen Bejar & Gabriela Suárez
January 13, 2026
Extracto de la entrevista de la Tanatóloga Karen Bejar a Gabriela Suárez
Después de la pérdida de un hijo, muchas madres y padres sienten que ya no tienen de dónde sostenerse. Sin embargo, en medio del vacío aparece una verdad profunda: todo el amor que se dio no desaparece. Ese amor permanece y, con el tiempo, puede convertirse en la fuente que permite seguir adelante.
Las palabras que se dijeron con intención de cuidar, proteger y desear lo mejor, no se pierden. En el duelo, esas mismas palabras pueden transformarse en un sostén interno.
Las palabras que sembramos en nuestros hijos
Como padres, solemos decirles a nuestros hijos que queremos verlos bien, que deseamos que sean felices, que vivan plenamente. Esas palabras nacen del amor más genuino y profundo. Se dicen sin pensar que algún día podrían convertirse en un refugio personal.
El amor que se entrega deja huella, no solo en quien lo recibe, sino también en quien lo da.
Aprender a hablarnos con el mismo amor
Después de la pérdida, llega un momento en el que es necesario mirarse a uno mismo y repetir esas palabras. Decirse lo mismo que se le dijo al hijo: “quiero que estés bien”, “mereces seguir”, “puedes salir adelante”.
No es egoísmo, es supervivencia emocional.
El amor no se va, se transforma
Ese amor que fortaleció a un hijo no desaparece con su ausencia. Regresa de otra manera, como una energía que acompaña, que empuja suavemente hacia la vida. No es un olvido, es una transformación del vínculo.
Salir adelante no significa dejar de amar, sino aprender a amar de una forma distinta.
Permitirse recibir lo que se dio
Aceptar que ese amor ahora sostiene al padre o a la madre puede generar culpa. Sin embargo, es una forma legítima de honrar al hijo: vivir con la fuerza que ese amor dejó sembrada.
El amor no se rompe con la muerte, cambia de dirección.
Transcripción
Cuando el amor que diste regresa para rescatarte del dolor
"Todos esos consejos que tú le diste a tu hijo, todas esas palabras que tú le dijiste a tu hijo que tú lo querías ver bien, que tú querías que estuviera bien en su entorno, en su trabajo o en cualquier otro entorno que tú le deseabas lo mejor, yo creo que después esas palabras tú te las tienes que decir a ti para que tú salgas adelante porque no te puedes fortalecer de otra manera sino de todo ese amor que tú le diste a tu hijo, ese amor que tú le diste a tu hijo, ese amor que tú lo fortaleciste, lo tienes, él te lo regresa pero ya de otra manera para que tú puedas salir adelante."
Tanatóloga: Karen Bejar
Invitada: Claudia Gabriela Suárez Chávez
Recomendaciones
Repite para ti las palabras de amor que un día le dijiste a tu hijo.
Permítete recibir el amor que sembraste sin culpa.
Reconoce que salir adelante también es una forma de honrar.
Busca espacios terapéuticos donde puedas resignificar el vínculo.
Date permiso de vivir sin sentir que traicionas la memoria de tu hijo.
Preguntas frecuentes
¿Es normal sentir culpa por seguir adelante después de una pérdida?
Sí. Es común, pero avanzar no significa olvidar ni dejar de amar.¿Cómo puedo usar el amor que le di a mi hijo para sanar?
Hablándote con la misma compasión, cuidado y respeto con el que le hablaste a él.¿El amor realmente se transforma después de la muerte?
Sí. El vínculo no desaparece, cambia de forma y puede convertirse en sostén emocional.¿Buscar ayuda profesional es parte de ese proceso?
Sí. La tanatología ayuda a integrar el amor, el dolor y la continuidad de la vida.
Nuestros servicios
Honrar el amor también implica contar con espacios dignos para la memoria y el descanso.
Accede al episodio completo.