11.2 Humanizar la despedida: cuando el adiós también necesita tiempo y amor

Karen Bejar & Gabriela Suárez

January 13, 2026

Extracto de la entrevista de la Tanatóloga Karen Bejar a Gabriela Suárez

La muerte de un ser querido no termina con la enfermedad. Muchas veces, el verdadero impacto llega en el momento de la despedida. Cuando ese adiós ocurre con prisas, frialdad o sin contención, el dolor se multiplica. Humanizar la despedida no es un lujo: es una necesidad emocional profunda para quienes se quedan.

Este testimonio pone palabras a una experiencia común y dolorosa: despedirse en un hospital donde todo avanza rápido, menos el corazón.

Cuando la prisa invade el último adiós

En los hospitales, la rutina no se detiene. Médicos, enfermeras y protocolos siguen su curso, incluso cuando una familia acaba de perder a alguien irremplazable. Esa prisa institucional suele chocar con la necesidad humana de detener el tiempo, de comprender lo que está pasando, de despedirse con calma.

La despedida apresurada deja una sensación de vacío, como si algo esencial hubiera quedado inconcluso.

La despedida también merece dignidad

Así como se prepara la llegada de un bebé —con cuidado, amor y respeto— la partida también merece ser honrada. No importa el contexto, el estado físico o las condiciones del momento: quien muere sigue siendo un ser amado.

Dar tiempo, permitir el silencio, ofrecer respeto y contención transforma la despedida en un acto de amor y no solo en un trámite.

El impacto emocional de una despedida no humanizada

Cuando no hay espacio para despedirse con calma, el duelo puede volverse más pesado. Quedan imágenes abruptas, sensaciones de injusticia y una herida emocional que se suma a la pérdida.

Humanizar la despedida no borra el dolor, pero sí lo vuelve más llevadero y permite que el recuerdo no esté marcado únicamente por la prisa y la frialdad.

El regreso a casa sin quien amamos

Hay un momento profundamente simbólico: volver a casa sin esa persona. Ese instante confirma la ausencia definitiva. Por eso, la despedida es tan importante: es el último acto de amor antes de enfrentar una realidad que ya no será la misma.

Transcripción

Mi Ser Querido merecía una despedida digna, no un trámite apresurado

"Esos momentos, yo como los viví, no está humanizado la despedida de tu ser querido. O sea, aparte de que ya te la pasaste mal con la enfermedad, ahora el despedirlo no está humanizado porque todo mundo tiene prisa, los doctores tienen prisa, las enfermeras tienen prisa. O sea, no hubo algo humanizado de que te dijeran, a ver, sí, aquí en el hospital vemos muchas partidas, pero sí hay que humanizarlo al 100%, porque también así como uno se prepara para el nacimiento que recibas a tu bebé y todo, yo creo que la partida también debe de ser igual de honrosa y bonita también, independiente del olor que estés presentando en esos momentos, también la partida de tu ser querido debe de ser una despedida con tiempo, medida, con amor. Para mí es eso, y humanizar la despedida en un hospital para mí tendría que ser así, no puede ser de otra manera, porque es tu ser querido que ya no lo vas a volver a ver, ya nos regresó a casa, ya nos regresó."

Tanatóloga: Karen Bejar
Invitada: Claudia Gabriela Suárez Chávez

Recomendaciones

  • Date permiso de reconocer si la despedida no fue como necesitabas.

  • Hablar de esa experiencia ayuda a liberar enojo y tristeza acumulados.

  • Honrar a tu ser querido después puede sanar lo que no fue posible en el hospital.

  • Busca acompañamiento tanatológico para resignificar ese último momento.

  • Recuerda: pedir humanidad no es exagerar, es cuidar tu proceso emocional.

Preguntas frecuentes

  1. ¿Por qué es tan importante la despedida en el duelo?
    Porque marca el cierre simbólico del vínculo físico y ayuda a iniciar el proceso de aceptación.

  2. ¿Qué pasa si no pude despedirme como quería?
    Es común sentir enojo o culpa. Estas emociones pueden trabajarse y transformarse con acompañamiento.

  3. ¿Humanizar la despedida cambia el dolor?
    No elimina el dolor, pero evita que el recuerdo esté marcado por la frialdad o la prisa.

  4. ¿Se puede sanar una despedida dolorosa después?
    Sí. A través de rituales, palabras pendientes y espacios de memoria.

Nuestros servicios

Acompañar una despedida digna también forma parte del proceso de sanación. Contar con espacios adecuados ayuda a honrar la vida y sostener el duelo.

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