Soltar la mano desde el amor: el último acto de fortaleza entre madre e hija 13.3
Karen Bejar & Estrella Prieto
January 25, 2026
Extracto de la entrevista de la Tanatóloga Karen Bejar a Estrella Prieto
Hay despedidas que no se dan desde la prisa ni desde el abandono, sino desde el amor más profundo. Despedidas donde el dolor no paraliza, sino que se transforma en un acto consciente de entrega. Esta historia habla de ese momento exacto en el que una madre, con el corazón desgarrado, encuentra el valor para soltar la mano de su hija y permitirle partir en paz.
Cuando el hospital dice “ya no hay nada que hacer”
Las palabras más duras no siempre llegan con gritos, a veces llegan en voz baja, con una frase que corta la respiración: ya no hay nada que hacer. Y aun así, el vínculo no se rompe. Ella no se iba. Su cuerpo estaba ahí, su mano aún respondía, su presencia seguía sosteniendo a todos.
Tomar esa mano fue un gesto de amor y de despedida. No desde el abandono, sino desde la certeza de que el amor también sabe soltar.
Decir te amo antes de dejar ir
Poder decir “te amo” cambia todo. Poder despedirse, nombrar el dolor que vendrá y aun así desearle descanso, es uno de los regalos más grandes que una madre puede recibir y ofrecer. No todas las despedidas llegan con palabras. Esta sí. Y por eso quedó grabada para siempre.
Soltar no fue rendirse. Fue confiar.
La fortaleza que enseñan los hijos
Paradójicamente, fue la hija quien enseñó a todos cómo ser fuertes. Su manera de enfrentar el dolor fue clara: permitirse sentir, llorar, respirar… y volver a levantarse. Cinco minutos para llorar, limpiar las lágrimas y seguir.
Cuando alguien te muestra esa valentía, no queda otra opción que honrarla replicando lo aprendido.
El tiempo como parte del duelo
El duelo necesita espacio y necesita tiempo. Tiempo para decir lo que no se dijo. Tiempo para abrazar. Tiempo para despedirse. Cuando ese tiempo existe, el dolor no desaparece, pero se acomoda distinto.
Quedarse con la certeza de haber amado, de haber dicho lo necesario, alivia una parte profunda del alma.
Transcripción
Me enseñó a llorar cinco minutos… y a volver a vivir
“En el hospital me dicen ya no hay nada que hacer. Me acerco, la tomo de la mano y le digo: te amo, te voy a llorar mucho, te voy a sufrir mucho más, pero agárrate de las manos de tus abuelas y vete. A los cinco minutos dejó de respirar. Ese fue su último regalo. Ella era la que nos daba la fortaleza. Cuando estaba mal decía: permíteme llorar cinco minutos… y luego decía: vamos otra vez.”
Tanatóloga: Karen Bejar
Invitada: Maria Estrella Prieto Alvarez
Recomendaciones
Permítete despedirte si tienes la oportunidad.
Decir “te amo” también es parte del proceso de sanar.
Reconoce la fortaleza que el ser amado te enseñó.
Respeta los tiempos del duelo, no los apresures.
Honra el vínculo replicando lo aprendido desde el amor.
Preguntas frecuentes
¿Es sano hablarle a un ser querido antes de morir?
Sí. Para muchas personas es profundamente sanador y necesario.¿Soltar significa abandonar?
No. Soltar desde el amor es permitir descansar.¿Por qué es importante despedirse?
Porque evita culpas futuras y deja una sensación de cierre emocional.¿El duelo tiene tiempos definidos?
Cada duelo es único, pero siempre necesita espacio y respeto.
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El duelo también requiere espacios dignos donde el amor y la memoria puedan permanecer.
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