La dignidad como guía en los momentos más dolorosos

Karen Bejar & David Ávalos

January 13, 2026

Extracto de la entrevista de la Tanatóloga Karen Bejar a David Ávalos

Hay momentos en la vida donde las decisiones se vuelven imposibles. Cuando un hijo está en terapia intensiva y el futuro es incierto, cada palabra médica pesa, cada duda abruma y cada minuto parece una eternidad. Este artículo aborda uno de esos instantes en los que un padre, en medio del caos emocional y la falta de certezas, tuvo que elegir desde el amor y la dignidad para acompañar a su hija en un camino profundamente doloroso.

La historia muestra cómo, aun en medio del sufrimiento, es posible transformar el miedo en presencia, y la confusión en un acto de amor consciente.

Cuando el diagnóstico todavía es incierto

Durante el primer mes de hospitalización, los médicos informaron que era necesario realizarle una traqueostomía y una gastrostomía a la pequeña: dos procedimientos que permitirían alimentarla y ayudarla a respirar. Para cualquier padre, escuchar esto es devastador, pero más aún cuando aún no existe un diagnóstico claro ni un pronóstico definitivo.

La negación inicial no viene del egoísmo, sino del shock. La mente no puede procesar tan rápido un escenario tan extremo. No se entiende si lo que sucede será reversible o si se está entrando en un camino sin retorno.

La palabra humana que hace la diferencia

En medio del desconcierto, un doctor —con profunda humanidad— ofreció un consejo que cambiaría la forma en que el padre vivió el resto de ese proceso:
“Dale a tu hija el tiempo que le queda de la forma más digna y limpia que puedas. Y disfrútenla.”

Esas palabras abrieron una puerta. No hacia la resignación, sino hacia el amor. Un amor que deja de luchar contra lo inevitable para comenzar a acompañar desde la presencia.

Decidir ser el mejor padre, incluso en medio del dolor

Inspirado por ese consejo, el padre tomó una decisión íntima y transformadora:
“El tiempo que Dios me la preste, voy a ser el mejor papá que pueda con ella.”

No sabía cuánto tiempo tenía. No sabía qué iba a ocurrir. Pero decidió que, mientras su hija estuviera en este mundo, la honraría con amor, cercanía, cuidados y presencia.
Ese tipo de decisiones no cambian el desenlace, pero sí cambian la forma en que la memoria se sostiene, cómo se procesa el duelo y cómo se honra una vida, por breve que sea.

El valor de la dignidad en el acompañamiento

La dignidad no es solo un concepto médico: es un acto profundamente humano. Implica ver al paciente más allá del diagnóstico. Implica entender que el amor también es permitir descansar, decidir con consciencia y acompañar con calma.
Este tipo de enfoque sostiene emocionalmente a las familias y permite que, aun en medio de la tormenta, puedan vivir momentos de conexión real.

Transcripción

No sabía cuánto duraría… pero decidí hacerlo con amor.

“Cuando mi hija tenía un mes en el hospital, había que hacerle la tráquea y la gastro, le llaman a ellos, ¿no? Para alimentarla y que pudiera respirar. Entonces yo me negué de momento entre que no sabes ni qué estás pasando, no sabes si es reversible, no sabes si es reversible, todavía el diagnóstico no lo teníamos, no se nos había hecho llegar tal cual. Y el doctor muy humano me dijo, dale a tu hija el tiempo que le queda de la forma más digna y limpia que puedas y disfrútenla.
Y le hice caso. Me propuse de manera muy personal, si bien yo no sabía cuánto tiempo iba a estar mi hija conmigo, dije el tiempo que Dios me la preste, voy a ser el mejor papá que pueda con ella.”

Tanatóloga: Karen Bejar
Invitado: David Ávalos

Recomendaciones

Acompañar a un hijo en procesos críticos requiere apoyo emocional y claridad. Contar con un enfoque humanista dentro del hospital, así como con apoyo tanatológico, ayuda a vivir estos momentos con mayor paz. Honrar la vida desde la dignidad permite que las familias sientan menos culpa y más serenidad al mirar atrás.

Preguntas frecuentes

  1. ¿Por qué algunos padres se niegan inicialmente a procedimientos médicos?
    La negación es una reacción natural ante el shock emocional cuando no hay información clara o el panorama es incierto.

  2. ¿Qué significa acompañar con dignidad?
    Significa priorizar el bienestar emocional y físico del paciente, respetar la vida, pero también su dolor, sus límites y la calidad de sus últimos momentos.

  3. ¿Cómo puede un padre vivir este proceso sin sentirse culpable?
    El acompañamiento tanatológico ofrece herramientas para entender que las decisiones se toman desde el amor y no desde la negligencia.

  4. ¿Es normal no entender el proceso médico al inicio?
    Sí. El impacto emocional impide procesar información de forma racional. Por eso es importante buscar acompañamiento profesional.

Nuestros servicios

Para despedir a un ser querido con respeto y amor, ofrecemos espacios dignos como nuestra Funeraria, nuestros Nichos, así como nuestras Criptas y Urnas diseñadas para mantener su memoria viva de forma amorosa.

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