Cuando un padre enfrenta lo impensable: aceptar que no puede salvar a su hijo
Karen Bejar & David Ávalos
January 3, 2026
Extracto de la entrevista de la Tanatóloga Karen Bejar a David Ávalos
Hay momentos en la vida que rompen cualquier lógica, cualquier fuerza, cualquier esperanza. Para un padre, nada es más devastador que recibir la noticia de que no hay nada más que se pueda hacer por un hijo. Es un golpe que fractura el alma y transforma la realidad en un instante. Este artículo explora ese momento profundo y desgarrador en el que un padre comprende que la vida tomó un rumbo que jamás imaginó.
El derrumbe emocional ante lo inevitable
Aceptar que no puedes salvar a tu hijo es una de las realidades más dolorosas que un ser humano puede atravesar. La mente se llena de preguntas, de búsquedas desesperadas, de intentos por encontrar una alternativa, un milagro, una respuesta distinta.
Pero cuando todas las puertas se cierran, el dolor se convierte en un abismo que cuesta imaginar y aún más, sentir.
La búsqueda desesperada de opciones
Los padres lo intentan todo: médicos, terapias, diagnósticos, segundos criterios, promesas de esperanza… cualquier cosa que pueda ofrecer una mínima luz.
Y aun así, a veces llega ese momento oscuro donde la única respuesta es: “No hay nada más que hacer”. Un instante que marca un antes y un después para toda la vida.
Un mundo que se derrumba en segundos
Cuando la realidad golpea, pareciera que el mundo entero se desmorona: las certezas, los planes, los sueños y hasta la propia identidad como padre o madre.
Sin embargo, hablar de este dolor y reconocerlo se vuelve un acto de humanidad y de amor, porque también permite honrar la vida del hijo que luchó hasta donde pudo.
Transcripción
Cuando te dicen “no hay nada que hacer”… el alma se rompe
“¿Qué sentiste David el día que entendiste, que viste a tu pequeña hijita y que entendiste que no la ibas a poder salvar? Bueno, sin duda se siente horrible ¿no? Uno como padre hace lo que sea por cuidar a sus hijos, entonces pues sientes que todo el mundo se te cae a pedazos. No hay nada que hacer, es muy duro entender eso, uno busca, busca todas las opciones posibles, pero pues sientes que el mundo se te acaba. Cuando no puedes hacer absolutamente nada y por más que preguntas, solo te topas con no hay nada que hacer.”
Tanatóloga: Karen Bejar
Invitado: David Ávalos
Recomendaciones
Permite que el dolor exista; no lo reprimas, es parte del proceso natural.
Hablar con profesionales, familia o personas de confianza puede contener el impacto emocional.
No cargues con culpas imposibles: hiciste lo que estaba en tus manos.
Honra la vida de tu hijo desde el amor y desde lo que sí pudieron compartir.
Busca acompañamiento terapéutico para transitar un proceso tan profundo.
Recuerda que aunque el mundo parezca derrumbarse, no estás solo.
Preguntas frecuentes
¿Es normal sentir que el mundo se acaba ante una pérdida así?
Sí. La sensación de derrumbe total es una respuesta humana y común ante un dolor tan grande.¿Qué puedo hacer si siento culpa por no haber podido salvar a mi hijo?
Es importante hablarlo y trabajarlo en terapia, pues la culpa suele aparecer incluso cuando no había nada más por hacer.¿Cómo se puede seguir adelante después de un dolor tan profundo?
Con tiempo, acompañamiento y un proceso terapéutico que permita integrar la experiencia.¿Buscar más opciones médicas es un signo de negación?
No. Es una reacción natural del amor y la desesperación de un padre o madre.¿Es recomendable hablar de lo que se vivió?
Sí, compartir la experiencia ayuda a liberar carga emocional y evita que el duelo se vuelva silencioso y dañino.¿Cuánto tiempo dura el duelo en estos casos?
Cada proceso es único. No existe un tiempo “normal”, pero sí caminos saludables para transitarlo.
Nuestros servicios
En momentos tan dolorosos, contar con un espacio digno para despedir a un ser querido es fundamental. En Columbario Ciprés ofrecemos Funeraria, Nichos, Criptas y Urnas para acompañarte con respeto y calidez en esta etapa.
Accede al episodio completo.