Estigma y salud mental: cómo enfrentar los prejuicios durante el cuidado de un familiar 31.6

Karen Bejar & Marlene Sánchez ·

Extracto de la entrevista de la Tanatóloga Karen Bejar a Marlene Sánchez

Cuando una familia atraviesa una situación relacionada con salud mental, adicciones o conductas que otras personas no comprenden, además del problema que están viviendo puede aparecer otra dificultad: el estigma social.

Comentarios, miradas, rumores, exclusión e incluso el alejamiento de personas cercanas pueden hacer que una familia se sienta todavía más sola.

En ocasiones, quienes rodean a la persona no saben cómo reaccionar y recurren a prejuicios o ideas equivocadas. Algunas personas pueden llegar a pensar que una condición de salud mental “se contagia” o que estar cerca de alguien que la vive representa un peligro.

Frente a esto, Marlene Esther Sanchez Gutierrez comparte una reflexión importante: no podemos controlar lo que otras personas piensan, pero sí podemos decidir dónde ponemos nuestra energía y a quién permitimos formar parte de nuestra red de apoyo.

¿Qué es el estigma relacionado con la salud mental?

El estigma aparece cuando una persona o un grupo es etiquetado, juzgado o tratado de manera diferente debido a una condición, experiencia o característica.

En salud mental, puede manifestarse de muchas formas.

Una persona puede ser considerada “débil”, “peligrosa”, “difícil” o “responsable” de algo que en realidad requiere atención profesional.

También puede afectar a sus familiares.

La familia puede ser excluida de determinados espacios o recibir comentarios que generan vergüenza y aislamiento.

Este tipo de prejuicios puede dificultar que las personas hablen abiertamente de lo que están viviendo y busquen ayuda.

Transcripción

Dejé de preocuparme por el “qué dirán” y me enfoqué en mi hija

“Yo no puedo cambiar a las personas, ni puedo cambiar su manera de pensar ni controlarlas. Y aprendimos a vivir mi hija y yo, pues alejándonos de ese tipo de personas. Éramos excluidas de algunos grupos, lo cual no me importaba, y yo me untaba manteca a diario y que todo eso se me resbalara. Mi trabajo era conmigo y con mi hija, y seguir a las familias y a los profesionales que realmente me ayudaban. Se te empieza a hacer secundario lo que otras personas opinen y la misma familia, porque creen que esto es contagioso, que esto se pega. Desafortunadamente no es así, no es una enfermedad contagiosa, sino pues yo creo que es un serio problema de salud pública ya.”

Tanatóloga: Karen Bejar
Invitada: Marlene Sánchez

No podemos controlar lo que los demás piensan

Una de las frases centrales del testimonio es:

“Yo no puedo cambiar a las personas.”

Aceptar este límite puede ser difícil.

Cuando alguien que amamos está atravesando una situación complicada, podemos desear que los demás comprendan, sean empáticos y dejen de juzgar.

Pero no siempre podemos conseguirlo.

Podemos explicar.

Podemos compartir información.

Podemos poner límites.

Podemos decidir alejarnos de determinados comentarios.

Pero no podemos controlar la manera en que otra persona interpreta la realidad.

Reconocerlo permite recuperar energía emocional para dedicarla a aquello que sí podemos atender.

En el caso de una familia que acompaña a una persona con un problema de salud mental o una adicción, esa energía puede ser necesaria para el cuidado, el tratamiento, la comunicación y el propio bienestar.

Cuando una familia también se convierte en objeto del estigma

El estigma no siempre se dirige exclusivamente hacia la persona que vive una condición de salud mental.

También puede alcanzar a sus padres, hermanos, pareja o hijos.

Puede aparecer en comentarios como:

“¿Cómo permitieron que llegara a esto?”

“Algo debieron haber hecho.”

“Esa familia está mal.”

“Es mejor no acercarse.”

Estas ideas pueden aumentar la culpa y hacer que la familia se sienta observada.

Pero una familia no controla todos los factores relacionados con la salud mental de uno de sus integrantes.

Acompañar, buscar ayuda y establecer límites son acciones importantes, pero no significan tener control absoluto sobre el proceso de otra persona.

La salud mental no es contagiosa

Marlene menciona una creencia que puede aparecer alrededor de determinadas condiciones de salud mental: pensar que “se pega” o que puede contagiarse.

Es importante diferenciar entre una enfermedad infecciosa y una condición de salud mental.

Los trastornos mentales no se transmiten de una persona a otra como una infección.

Sin embargo, esto no significa que los problemas de salud mental no tengan efectos en el entorno.

Una situación de salud mental puede afectar profundamente la dinámica familiar, las relaciones, la economía, el trabajo y el bienestar emocional de quienes acompañan.

Por eso, aunque no sea contagiosa, sí puede convertirse en una situación que requiere atención, recursos y apoyo para toda la familia.

Salud mental: un problema que necesita comprensión y atención

Hablar de salud mental como un asunto que requiere atención permite alejarse de explicaciones basadas únicamente en prejuicios.

Las condiciones de salud mental pueden requerir evaluación, tratamiento y seguimiento profesional.

También pueden necesitar redes de apoyo.

Por eso, cuando una familia atraviesa una situación de este tipo, buscar información confiable es fundamental.

No todo lo que se escucha socialmente sobre salud mental es cierto.

Las creencias populares pueden alimentar miedo y discriminación, mientras que la información profesional puede ayudar a comprender mejor lo que ocurre.

Alejarse del estigma no significa aislarse de todo el mundo

El testimonio habla de alejarse de personas que no ayudaban.

En determinadas circunstancias, establecer distancia puede ser una manera de proteger el bienestar emocional.

Sin embargo, es importante distinguir entre poner límites a quienes dañan y aislarse completamente.

No todas las personas tienen que comprender perfectamente una situación para convertirse en una fuente de apoyo.

A veces basta con que sepan escuchar.

Por eso, en lugar de buscar aceptación de todos, puede ser más útil construir una red pequeña pero confiable.

Familiares, amistades, profesionales y otras familias que han vivido experiencias similares pueden convertirse en fuentes importantes de acompañamiento.

“Mi trabajo era conmigo y con mi hija”

Esta frase resume una transformación importante.

Cuando una persona deja de intentar convencer a todo el mundo y comienza a concentrarse en lo que realmente puede hacer, puede recuperar cierto sentido de control.

El objetivo no es ignorar completamente las opiniones externas.

Es aprender a distinguir entre:

Una opinión que aporta.

Una crítica que lastima.

Una recomendación profesional.

Un prejuicio.

No todas las voces tienen el mismo valor.

Durante un proceso de cuidado, aprender a identificar quién realmente está ayudando puede ser una herramienta fundamental.

El papel de los profesionales y las familias que sí comprenden

Marlene menciona a “las familias y los profesionales que realmente me ayudaban”.

Esta parte del testimonio muestra la importancia de contar con personas que comprendan la situación sin reducirla a prejuicios.

Un profesional puede ofrecer una perspectiva diferente a la de familiares o conocidos que no tienen información suficiente.

Y una familia que ha atravesado experiencias similares puede brindar algo que también resulta valioso: comprensión desde la experiencia.

La red de apoyo no tiene que ser enorme.

Tiene que ser confiable.

Cómo responder al estigma sin perder energía emocional

No siempre es necesario responder a cada comentario.

En algunas situaciones puede ser suficiente establecer un límite:

“No quiero hablar de esto si vas a juzgar.”

“Prefiero seguir las indicaciones de los profesionales.”

“Esta situación es personal y no quiero recibir comentarios de ese tipo.”

También puede ser útil decidir cuándo explicar y cuándo simplemente retirarse de una conversación.

Protegerse emocionalmente no significa ser indiferente.

Significa reconocer que el tiempo y la energía son recursos limitados.

Cuando la opinión de los demás deja de ser lo principal

Durante una crisis familiar, la opinión externa puede ocupar demasiado espacio.

¿Qué van a decir?

¿Qué pensarán los vecinos?

¿Qué dirá la familia?

¿Nos van a señalar?

Con el tiempo, algunas personas descubren que esas preguntas pueden quedar en segundo plano frente a una prioridad mucho más importante:

¿Qué necesita realmente mi familiar y qué necesito yo para poder acompañarlo?

Ese cambio no sucede de un día para otro.

Puede ser parte de un proceso de aprendizaje y de fortalecimiento de los límites personales.

El estigma también puede afectar el duelo

Cuando una persona muere después de haber atravesado problemas de salud mental o una adicción, los prejuicios pueden continuar.

La familia puede sentir que no puede hablar libremente sobre lo ocurrido.

Puede esconder determinadas partes de la historia.

Puede temer las preguntas de otras personas.

Puede sentirse obligada a defender a su ser querido.

Esto puede complicar todavía más el duelo.

El acompañamiento respetuoso permite que la persona pueda hablar de su pérdida sin reducir toda la vida de su ser querido a un diagnóstico, una adicción o las circunstancias de su muerte.

Recomendaciones para enfrentar el estigma durante el cuidado y el duelo

Infórmate con fuentes profesionales. La información confiable ayuda a distinguir hechos de prejuicios.

Pon límites. No estás obligado a escuchar comentarios que aumenten tu sufrimiento.

Construye una red de apoyo. Busca personas capaces de acompañarte sin juzgar.

No asumas responsabilidad por las opiniones ajenas. Puedes explicar una situación, pero no controlar lo que los demás decidan pensar.

Cuida tu propio bienestar. Acompañar a un familiar no significa olvidarte de ti.

Busca orientación profesional. La atención especializada puede ayudarte a comprender mejor la situación y afrontar su impacto emocional.

Habla del duelo cuando te sientas preparado. No tienes que esconder la historia de tu ser querido para evitar el juicio de otras personas.

Preguntas frecuentes sobre estigma y salud mental

¿La salud mental es contagiosa?

Las condiciones de salud mental no se transmiten entre personas como las enfermedades infecciosas. Sin embargo, pueden tener un impacto importante en la dinámica y el bienestar de una familia, por lo que el entorno también puede necesitar apoyo.

¿Cómo puedo enfrentar los comentarios negativos de otras personas?

Puedes decidir qué comentarios vale la pena responder y cuáles no. Establecer límites, alejarte de conversaciones dañinas y apoyarte en personas confiables puede ayudarte a proteger tu bienestar emocional.

¿Es malo alejarse de personas que juzgan a mi familia?

Establecer distancia de personas que constantemente generan daño emocional puede ser una forma de poner límites. Al mismo tiempo, es conveniente procurar mantener una red de apoyo saludable en lugar de aislarse completamente.

¿Cómo ayudar a una familia que vive un problema de salud mental?

Lo más útil suele ser escuchar sin juzgar, respetar la privacidad, evitar comentarios estigmatizantes y animar a buscar atención profesional cuando sea necesario. No es necesario tener todas las respuestas para acompañar.

¿El estigma puede afectar el proceso de duelo?

Sí. El miedo al juicio puede hacer que una persona oculte emociones, evite hablar de la pérdida o sienta vergüenza. Contar con espacios seguros donde pueda expresarse puede facilitar un proceso de duelo más acompañado.

Nuestros servicios

En Columbario Ciprés entendemos que cada familia llega a la despedida con una historia diferente. Algunas pérdidas ocurren después de años de cuidado, preocupación, tratamientos, conflictos familiares y experiencias que pocas personas externas conocen.

Contamos con opciones de nichos para cenizas, diseñados para brindar un lugar permanente donde las familias puedan visitar y honrar a sus seres queridos.

También ponemos a disposición criptas para cenizas, así como nichos para urnas para quienes buscan un espacio de resguardo digno y seguro.

Si necesitas orientación sobre alternativas funerarias y el resguardo de las cenizas, también puedes conocer nuestros servicios como funeraria en Cuernavaca.

La despedida puede ser también un momento para recordar a la persona desde su historia completa, más allá de los prejuicios o de las circunstancias que rodearon su vida.

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